La respuesta 1 es correcta porque, cuando la situación no permite adelantar con total seguridad o no estás seguro de poder completar el adelantamiento sin obligar a otros a frenar o desviarse, la regla en Alemania es: no se adelanta. Adelantar “rápido” no arregla un riesgo; al contrario, suele aumentarlo porque reduce tu margen de reacción.
La idea clave para preguntas similares es que un adelantamiento solo se inicia si puedes hacerlo sin peligro y con espacio suficiente durante toda la maniobra (salir, pasar y volver a tu carril). Si aparece cualquier duda típica (poca visibilidad, estrechamiento por coches aparcados, posibilidad de tráfico en sentido contrario, distancia lateral insuficiente, peatones o ciclistas cerca, o no hay hueco claro para volver al carril), lo correcto es interrumpir o suspender el adelantamiento y esperar.
En especial con ciclistas, además de señalar la intención y mantener distancia, necesitas poder dejar una separación lateral suficiente (como regla práctica, al menos 1,5 m en ciudad). Si la calzada se estrecha o no puedes garantizar esa separación, entonces no debes adelantar: suspendes la maniobra y sigues detrás hasta que sea seguro.